La solución: la representación legal como credencial
Una credencial verificable emitida por la cámara, revocable el día que el poder cesa, con un modelo de negocio mejor para el banco, para el usuario y para la cámara.
La cámara emite la prueba de representación legal como credencial verificable, directamente al celular del representante, desde el portal donde ya está autenticado. El banco la verifica en un escaneo contra el registro público de Verana, la revocación se conoce al instante, y cada verificación deja una tarifa a la cámara. Ningún trámite nuevo: el mismo servicio registral, en un formato que no envejece.
Lo que la cámara necesita
La lista es corta:
El despliegue objetivo, y lo que simplifica la maqueta

- Confecámaras gobierna un Ecosistema Cámara de Comercio dedicado y acredita como emisoras de la credencial de Representación Legal a las 57 cámaras del país.
- Cada cámara recibe además una entrada de VERIFIER GRANTOR: puede registrar (y cobrar a) los verificadores de su jurisdicción.
- Para las credenciales de organización: el Verana Council acredita a Confecámaras como ISSUER GRANTOR de ECS-Organization, y Confecámaras selecciona a sus emisoras, las 57 cámaras. La matrícula mercantil se vuelve una credencial reconocida por toda wallet compatible.

- Para simplificar, la CCM (demo) controla directamente el Ecosistema Cámara de Comercio y es la única emisora.
- El ecosistema ECS de Verana (que en producción gobernaría el Verana Council vía Confecámaras) acredita a la CCM (demo) como ISSUER de ECS-Organization.
- Dos agentes en vivo: la cámara emisora y el banco verificador. El patrón escala a las 57 cámaras sin cambiar una línea de la arquitectura.
El modelo de negocio
El usuario sigue pagando por obtener su credencial, como hoy paga el certificado. Lo nuevo: cada verificación del banco deja COP 2.000 a la cámara. Tres ganadores:
Mejor para el banco
Notificación instantánea de cambios de representante legal: nunca más decidir con un certificado de hace 29 días. Verificar cuesta COP 2.000 y tarda segundos, sin pedirle papeles frescos al cliente.
Mejor para el usuario
Una sola credencial en su wallet sirve ante todos los bancos, y solo revela la representación: nada de entregar el expediente completo. Todo con preservación de la privacidad.
Mejor para la cámara
Más ingresos por el mismo certificado: la emisión se paga como hoy, y la verificación, que hoy es gratis e invisible, se vuelve un servicio con tarifa.
Por qué la expiración garantiza ingresos recurrentes
Hoy la cámara cobra COP 12.100 una vez, y cada verificación posterior del PDF es gratis. La credencial convierte esa venta única en dos flujos recurrentes.
Primero: la fecha de expiración hace la renovación estructural, no opcional. El titular debe renovar (y pagar) en un ciclo predecible, alineado con la renovación anual de la matrícula mercantil, en lugar de re-comprar cuando algún banco lo exija.
Segundo: cada expiración invalida la credencial ante TODOS los bancos a la vez, así que cada ciclo de renovación obliga a cada verificador a una verificación nueva, pagada, para aceptar la credencial renovada.
Y como verificar es instantáneo y barato, los bancos verifican mucho más de lo que jamás compraron certificados: apertura de cuenta, renovación de crédito, validación de firma, refresco periódico de KYC. El volumen de verificaciones supera por mucho al de certificados, y cada revocación suma re-emisión y re-verificaciones.
Las tarifas, publicadas en el registro
Emisión de la credencial (paga el titular)
como el certificado de hoy, ~COP 12.100
Verificación (paga el banco, por evento)
COP 2.000
Consultar el registro público de Verana
gratis
En la maqueta, las tarifas se publican con el permiso raíz del esquema en el registro de Verana (unidades simbólicas): el modelo de negocio queda auditable on-chain. El cobro en vivo no forma parte de esta demo.